
miércoles, 18 de noviembre de 2009
VISITA DE CRISTIAN VALENCIA

martes, 17 de noviembre de 2009
Fabian Sierra: Segundo lugar en concurso de minicuento
El Viernes 13 de noviembre el jurado del Concurso de minicuento del colegio Champañag otorgó el segundo lugar de la categoría de talleres literarios al minicuento "El Juego" de nuestro compañero Fabian Sierra.miércoles, 11 de noviembre de 2009
El Adverbio y el adverbio "donde"
El adverbio.
El adverbio es una clase heterogénea de palabras, con una función sintáctica predominante ( complemento circunstancial ), pero no exclusiva, puesto que puede cumplir otras funciones. Sin lugar a dudas, el adverbio tiene una relación mayor con el verbo, de donde toma el nombre: « ad-verbum » = « junto al verbo ».
1. Características morfológicas.
Formalmente el adverbio se caracteriza por ser una parte invariable de la oración, es decir, es una clase de palabras que no posee género, número, persona, tiempo, etc. Permanece "siempre" con la misma forma; esto es de gran ayuda para distinguir, por ejemplo, los adverbios de cantidad de los adjetivos indefinidos.
No obstante lo dicho, algunos adverbios si que pueden recibir ciertos morfemas:
Apreciativos, como los sustantivos y adjetivos, especialmente los diminutivos. No siempre tienen un valor diminutivo; frecuentemente añaden un valor afectivo. Ej: Ayer me levanté tempranito. Ahorita lo hago.
Morfemas de grado, como los adjetivos: Ej: Vive lejísimos.
2.Clasificación según sus monemas.
Según su composición morfológica, es decir, según los monemas que las compongan, se dividen en tres clases:
Simples: son aquellos que están compuestos por un sólo monema, con significación léxica. Ej: hoy, mañana, tarde, ahora, ahí.
Compuestos: se forman con un adjetivo en grado positivo más el morfema -mente,es decir, están compuestas por dos monemas. Por ejemplo: buenamente, rápidamente, felizmente.
Locuciones adverbiales: están compuestas por varias palabras. Forman un conjunto que no es susceptible de ser analizado sintácticamente. Poseen un significado distinto a la suma del significado de las palabras aisladas. Ej: a lo loco, a ciegas, a pies juntillas, en un abrir y cerrar de ojos.
3.Clasificación según su significado.
También cabe clasificarlos según el modo de significar dentro de la oración:
Situacionales: Tienen significación deíctica y situan la acción respecto al tiempo y lugar dentro del discurso. Por ello, alguna se relacionan estrechamente con los adjetivos demostrativos y pronombres personales, con los que comparten su valor deíctico.
Lugar: aquí, acá, ahí, allí, encima, debajo, cerca, lejos, enfrente, alrededor..
Tiempo: ahora, hoy, ayer, mañana, pasado mañana, pronto, tarde, anoche, antes, después, últimamente, próximamente
Conceptuales: Tienen una significación permanente, independiente del discurso.
Cantidad: muy (mucho), más, poco, bastante, demasiado, nada...( Se confunden fácilmente con los indefinidos )
Modo: bien, mal, despacio, aprisa, apenas, aposta, así, libremente, cortésmente, a hurtadillas...
Oracionales : Su significado afecta a toda la oración.
Afirmación: sí, claro, ciertamente, en efecto, efectivamente,
Negación: no, nunca, jamás, tampoco
Duda: quizá, tal vez, acaso, posiblemente, a lo mejor, seguramente...
3.1. Los pronombres relativo-adverbiales.
Hay un número determinado de adverbios ( donde, como, cuando )que están emparentados con los pronombres relativos. Sirven de nexo de proposiciones adjetivas. Tienen un antecedente, con el que están relacionados, al que sustituyen en la oración. Ej: Desde mi ventana se ve el jardín donde juegan los niños.(CCL)
La única diferencia entre los pronombres relativos y estos pronombres relativo-adverbiales es que estos cumplen siempre la misma función sintáctica: son siempre complementos circunstanciales de lugar, tiempo y modo.
3.2.Adverbios interrogativo-exclamativos: Introducen oraciones interrogativas o exclamativas. Son cómo, cuándo, dónde, por qué.
4. Función.
El adverbio se caracteriza porque es un elemento dependiente: puede modificar a una oración entera, a un verbo, a un adjetivo, o a otro adverbio.
Complemento circunstancial de un verbo, dentro de un predicado nominal o verbal. (CC) Ej. Los alumnos llegaron tarde a clase. Mi padre estuvo ayer enfermo.
Modificador directo de un adjetivo, en un sintagma adjetival. (MD).Ej: Estaban bastante cansados de jugar.
Modificador directo de otro adverbio, en un sintagma adverbial (MD). Ej: Jugaron aceptablemente bien.
Modificador de una oración o proposición. Ej: Afortunadamente, no ha pasado nada. Me dijo ayerque quizá hoy no vendría.
Tomado de : http://mimosa.pntic.mec.es/ajuan3/lengua/adverbio.htm.recuperado en noviembre de 2009.
Fundéu observa el mal uso del adverbio ´donde´
La Fundación del Español Urgente, Fundéu, patrocinada por el BBVA y la Agencia Efe, en su análisis diario del uso del español en los medios de comunicación y en su atención diaria al servicio de consultas sobre dudas lingüísticas, ha observado que en ocasiones se utiliza el adverbio "donde" erróneamente.
EFE El uso de este adverbio con antecedente temporal es arcaico y actualmente tiene un carácter coloquial. "Fueron años donde viví muy feliz", en lugar de "Fueron años en los que viví muy feliz" o "Fueron años durante los cuales viví muy feliz".
En estos casos deben usarse los relativos "el que", "la que, "los que", "las que", "el cual", "la cual, "los cuales", "las cuales" precedidos de la preposición correspondiente.
De igual modo puede emplearse el adverbio relativo cuando. No debió decirse "Será el mes próximo donde cambie la hora" sino "Será el mes próximo cuando cambie la hora".
También es coloquial y propio de zonas rústicas el uso de donde con valor de conjunción temporal equivalente a cuando, sobre todo en el español de América. (con mucho dolor tenemos que reconocer que muchas personas están cometiendo este error)
Por ejemplo no debería decirse "La conferencia fue un fracaso donde se esperaba que fuera un éxito" sino "La conferencia fue un fracaso cuando se esperaba que fuera un éxito".
La Fundéu, cuyo principal objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, está presidida por el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha (…)
Tomado de: http://terranoticias.terra.es/articulo/html/av22116280.htm. Recuperado en noviembre de 2009.
Página recomendada: Manual de español urgente de la fundación Fundéu. Allí se encuentran explicaciones sencillas y ejemplos que nos explican por qué o cuándo se comenten errores gramaticales. Es una página pensada para periodistas y por ello tiene ejemplos cotidianos que nos pueden ser muy útiles a la hora de escribir. http://www.fundeu.es.
martes, 10 de noviembre de 2009
Queismo y dequeismo
El dequeísmo es uno de los errores gramaticales más comunes hoy en día. Pero por temor a incurrir en ella se ha creado otro peor: el queísmo ( o antidequeísmo.)
En la frase “estoy seguro de que ustedes entenderán” no se debe eliminar la preposición de.
Este es uno de los casos en que es correcta la utilización del “De que”.
Existe una fórmula sencilla para saber cuándo ocurre esto, basta con oponer en forma de pregunta la frase que se va a decir, y si la pregunta exige el de, la frase expositiva también deberá llevarla.
Aplicando la fórmula en la frase de ejemplo “Estoy seguro de que ustedes entenderán” surgen dos formas de hacer la pregunta, utilizando el "qué" y otra con el "de que":
<¿Qué estoy seguro?
<¿De qué estoy seguro?
Vemos que la primera no encaja en la pregunta, mientras que la segunda si surge natural la utilización de la preposición "de qué", luego la frase expositiva deberá construirse con el "de que"
Miremos otro ejemplo:
“Yo pienso de que no vendrá
Aplicando la fórmula, nos hacemos las preguntas
Qué pienso?
¿De qué pienso?
Es claro que la pregunta “¿De qué pienso?” no encaja, mientras que la primera ¿Qué pienso? si se lee natural, luego en ese caso no se debe utilizar el de que.
Lo mismo ocurre en las siguientes locuciones:
¿De qué me di cuenta? Me di cuenta de que…
¿De qué me alegré? Me alegré de que…
¿De qué estoy convencido? Estoy convencido de que…
¿De qué tiene idea? Tiene idea de que…
¿De qué tengo el presentimiento? Tengo el presentimiento de que…
Por el contrario, con otros verbos, que son transitivos, la pregunta no lleva el de, por lo tanto no se dice:
¿De qué pienso?
¿De qué creo?
¿De qué dije?
Sino
¿Qué pienso?
¿Qué creo?
¿Qué dije?
Y las respuestas serían:
“Pienso que”, y no “pienso de que”
“Creo que”, y no “creo de que”
“Dije que”, y no “dije de que”
Pero no siempre la preposición de y la conjunción que tienen que ser consideradas como erróneas. Todo lo contrario, no utilizarlas nos haría caer en un grave error. Algunos verbos obligan la utilización de la preposición de, por lo que su ausencia o la de cualquier otra preposición también ha de considerarse un error, denominado queísmo:
*Me alegro que hayas podido viajar.
(Debe decirse: Me alegro de que hayas podido viajar).
*Me acuerdo que siempre jugábamos en el colegio.
(Debe decirse: Me acuerdo de que siempre jugábamos en el colegio).
*Insistió que teníamos que volver.
(Debe decirse: Insistió en que teníamos que volver).
*Confío que me puedas ayudar en el traslado.
(Debe decirse: Confío en que me puedas ayudar en el traslado).
Por último, el dequeísmo también podemos encontrarlo en oraciones sustantivas que hacen la función de complemento de régimen en donde la preposición de viene a sustituir a la que rige el propio verbo:
*Confío de que esté en su casa.
(Debe decirse: Confío en que esté en su casa).
*Me fijé de que era la misma persona .
(Debe decirse: Me fijé en que era la misma persona).
*Insistió de que los visitáramos.
(Debe decirse: Insistió en que los visitáramos).
Tomado de:http://linguanauta.blogspot.com/2008/05/dequesmo-y-quesmo.html
martes, 3 de noviembre de 2009
Margerys campo: De nuevo ganadora
Margeris Campo integrante de Renata- Ibagué recibió en días pasados el Premio Departamental de narrativa Creatividad Talento y Juventud organizado por la Universidad del Tolima y la fundación CTYJ con el cuento ‘‘El tercer toro de la tarde’’. Toda nuestra alegría por esta distinción que reconoce el trabajo juicioso y continuo de nuestra compañera.Esperamos poder tener el cuento en nuestro blog.viernes, 23 de octubre de 2009
Minicuentos en el Festival de los Ocobos

El 15 de octubre algunos de los talleristas de RENATA-Ibagué presentaron sus trabajos de minicuento en la Biblioteca Darío Echandía.Esta vez contamos con la muy amable compañía del escritor Jesús Alberto Sepúlveda quien condujo la charla y la presentación de nuestros compañeros de taller.
Lanzamiento del libro: Una mujer difícil y otros relatos de Libardo Vargas Celemín

Lanzamiento del libro:Una mujer dificíl y otros relatos de Libardo Vargas Celemín
En el marco de XI Ciclo de Conferencias Ciudadanos del Mundo en Ibagué, organizado por la Vicerrectoría Académica y el Centro Cultural de la Universidad del Tolima, se presentó el martes 13 de octubre, el libro "Una mujer difícil y otros relatos" de Libardo Vargas Celemín.
La presentación estuvo a cargo de los escritores Benhur Sánches y Jorge Ladino quienes exploraron el mundo narrativo propuesto por Vargas Celemín desde una teorización contemporánea del minicuento y la minificción.
Renata-Ibagué asistió al lanzamiento de este libro para acompañar al profesor Libardo quien es cercano a nuestro taller y durante muchos años ha sido pionero de los talleres de poesía y narrativa en el Tolima.
A continuación transcribimos las palabras del escritor Carlos Orlando pardo que, en su blog, "desde el rincón santo" hace una valoración muy interesante sobre el libro de Libardo Vargas:
"Una mujer difícil y otros textos breves, me regresan como lector de Libardo Vargas a su impecable prosa rítmica, al ingenio en la selección de sus temas, al impacto por la acertada economía del lenguaje, al recurso nada fácil de sus finales sorpresivos y al paisaje del desasosiego con sus personajes mordiendo siempre la derrota. Se trata de un autor más que decoroso en medio de una región donde abunda la publicación de libros de una cuestionable calidad. Particularmente en esta obra, Libardo Vargas parece jugársela toda en la búsqueda incesante de argumentos curiosos que rayan en lo insólito de una ficción habitada de asombros. Es este el primer volumen de cuentos que históricamente en el Tolima se cubre todo del relato breve, la mini ficción, el mini cuento, el micro cuento, en fin, cuanto apelativo colocan los buscadores de nombres para bautizar una manera de narrar pequeñas pero luminosas historias. Tal género empieza a imponerse con demasiada fuerza en América Latina, un continente perezoso para leer obras de gran aliento como no ocurría en el pasado, pero que ahora, con lo refulgente de la abreviación, hacen del relámpago su luz y su morada, así no quede más allá de la sorpresa inicial sino lo radiante del instante, la mayor parte de las veces sin profundidad.Sin duda, Libardo Vargas tiene aquí con qué seguir como un escritor destacado dentro del panorama de la literatura colombiana. Pero no es gratuita su salida sino el producto de la reflexión y de un oficio asumido con verdadera responsabilidad, alejado de la improvisación y del azar. Él ha demostrado gran rigor en cuanto a la publicación de sus libros porque no conserva el afán de darlos a conocer antes de tiempo. Son cuatro volúmenes de cuentos a lo largo de veinte años dentro de un oficio literario en el que lleva ya, por lo menos, el no despreciable espacio de tres décadas. Su vocación temprana por la lectura y la escritura de textos, por la investigación y el análisis, por la mesura y la serenidad alejada de los aspavientos arribistas y de figuración, nos dejan al frente de quien asume la tarea con compromiso y con talento, hasta el punto en que el resultado de su disciplina lo tiene ya en el inventario indispensable y poco numeroso de los autores del Tolima para Colombia y América Latina. Es un escritor cuya obra no sólo ha sido seleccionada para integrar varias importantes antologías y para ser galardonado en concursos literarios, sino que abunda en su brevedad y en la acertada eficacia.El de Libardo Vargas es un libro que gusta como una muchacha bonita muy bien puesta y con la que uno puede acompañarse sin sentir cansancio. Por el contrario, como en los esplendorosos momentos del amor, el tiempo pasa sin advertirlo para dejarnos al final la grata sensación de haber estado convenientemente acompañados. Y eso que no son pocos los malos minutos por historias que debido a su trama nos indignan y nos alborotan la conciencia. Lo bueno, en conclusión, es que al leer tanto libro indeseable por lo mal escritos y de los que abundan por el entorno, aquí nos encontramos con un narrador de altos quilates.Sus temas aluden a una época actual en donde tienen su espacio los equívocos médicos, la nostalgia por la esquina del barrio, el humor y la ironía como un componente escaso en nuestra literatura. Qué no decir de los sarcasmos y las parodias, de los ribetes poéticos en algunas historias, de los bancos o de los edictos, de los avisos clasificados o la globalización, de los currículos o de las amantes de fin de semana, de los diarios íntimos o las llamadas por celular, de las oficinistas y las anoréxicas, de los perdones y de los olvidos, del espacio público, de la moda y de las estadísticas, de las cifras oficiales o de la retórica, de la farsa de la vida social con su maquillaje continuo de hipocresía, en fin, un universo maravilloso que remata con textos para especialistas al ficcionalizar obras, escritores y personajes literarios con un fino y bien manejado simulacro. Sin decepción alguna y en la seguridad de disfrutarlo, bien vale la pena acercarse a las páginas con que Libardo Vargas regala con su oficio a los lectores colombianos, luego de varios años de silencio calculado. "
Tomado de :http://desderinconsanto.blogspot.com/2009/10/la-mujer-dificil-de-libardo-vargas.html

